La Universidad del Norte impulsa iniciativas que usan la inteligencia artificial para responder a desafíos reales de la vida universitaria, desde la deserción estudiantil hasta la inclusión y el acompañamiento docente, con una visión ética, interdisciplinaria y humana.
La universidad es, por definición, un espacio en construcción. Un territorio de preguntas abiertas, de sistemas que se ensayan, de hipótesis que se convierten en herramientas al servicio de quienes habitan el aula, el laboratorio, el pasillo o el portal virtual. En ese marco, los proyectos de inteligencia artificial que hoy se desarrollan en Uninorte IA no son una promesa tecnológica abstracta. Son una apuesta concreta por transformar aspectos clave de la vida universitariadesde una mirada interdisciplinar, ética y con profundo compromiso social.
Desde 2023, gracias a convocatorias como Uninorte IA y CrearTech desarrolladas por la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación, se han puesto en marcha iniciativas que buscan aplicar el poder de la inteligencia artificial a desafíos reales: la deserción estudiantil, la accesibilidad física, la tutoría académica y la sobrecarga de tareas administrativas. Cada una de estas líneas de investigación parte de una pregunta sencilla, pero fundamental:
Desde 2023, gracias a convocatorias como Uninorte IA y CrearTech desarrolladas por la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación, se han puesto en marcha iniciativas que buscan aplicar el poder de la inteligencia artificial a desafíos reales: la deserción estudiantil, la accesibilidad física, la tutoría académica y la sobrecarga de tareas administrativas. Cada una de estas líneas de investigación parte de una pregunta sencilla, pero fundamental:
Es por eso que, aunque en distintas fases de desarrollo, los proyectos MarIA, NAIA, AIRA y LucIA tienen algo en común: intentar trabajar con las máquinas sin dejar de pensar en las personas.
Javier Páez, vicerrector de Investigación, Creación e Innovación, destaca que se han evaluado distintas áreas donde la IA puede hacer una diferencia, con el objetivo de consolidar una estrategia a largo plazo. La universidad, al reconocer el impacto de estas herramientas, busca no solo optimizar la enseñanza, sino también mejorar la gestión administrativa y la experiencia de los estudiantes.
Javier Páez, vicerrector de Investigación, Creación e Innovación, destaca que se han evaluado distintas áreas donde la IA puede hacer una diferencia, con el objetivo de consolidar una estrategia a largo plazo. La universidad, al reconocer el impacto de estas herramientas, busca no solo optimizar la enseñanza, sino también mejorar la gestión administrativa y la experiencia de los estudiantes.
La IA no es el futuro, es el presente. Y en Uninorte estamos preparados para este cambio.
Javier Páez
Uno de los proyectos más ambiciosos es MarIA (Modelo de Apoyo y Retención con Intervenciones Adaptativas), coordinado por Luz Adriana Mejía, docente del Departamento de Matemáticas y Estadística. Su objetivo es desarrollar un sistema de analítica predictiva que permita identificar, de forma temprana, a estudiantes con alto riesgo de deserción y ofrecer respuestas institucionales personalizadas
El proyecto emplea algoritmos de aprendizaje automático y herramientas de visualización avanzadas para detectar con mayor precisión las necesidades de los estudiantes en áreas como el apoyo psicológico, financiero, académico y familiar. El sistema se alimenta de datos socioeconómicos (edad, género, estrato socioeconómico, lugar de residencia), historial académico (calificaciones, créditos matriculados, promedio ponderado, número de veces que ha repetido una materia) y de comportamiento (participación en clase, asistencia, uso de recursos universitarios, participación en actividades extracurriculares) para construir modelos adaptativos que mejoren la eficacia de las intervenciones.
"Al analizar los patrones de datos MarIA ayudara a identificar los factores que más influyen en la deserción en Uninorte, lo que puede guiar el diseño de políticas y programas más efectivos."
Luis Adriana Mejía
Su equipo lo completan Julián Yepes, profesor de Dpto. de Ingeniería Mecánica; Andrés Forero, del Dpto. de Español; Loraine Bruges, coordinadora de Investigación y Evaluación de Bienestar Universitario; Anlly Merlano, coordinadora de Orientación Académica del CREE; y Margarita Gamarra, profesora del Dpto. de Ingeniería de Sistemas.
La efectividad de la predicción dependerá de la calidad y disponibilidad de los datos, así como de la precisión del modelo y la implementación de intervenciones adecuadas basadas en sus hallazgos. Al final, uno de los objetivos es diseñar una herramienta de visualización de datos en Power BI que permita a las áreas de apoyo y oficinas involucradas acceder y utilizar los resultados del modelo de forma intuitiva, mejorando la eficiencia en la toma de decisiones y en la implementación de intervenciones.
La efectividad de la predicción dependerá de la calidad y disponibilidad de los datos, así como de la precisión del modelo y la implementación de intervenciones adecuadas basadas en sus hallazgos. Al final, uno de los objetivos es diseñar una herramienta de visualización de datos en Power BI que permita a las áreas de apoyo y oficinas involucradas acceder y utilizar los resultados del modelo de forma intuitiva, mejorando la eficiencia en la toma de decisiones y en la implementación de intervenciones.
Mientras tanto, el proyecto NAIA (Nimble Artificial Intelligence Assistant), dirigido por el profesor Christian Quintero, del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, propone desarrollar un asistente virtual dotado de capacidades multimodales —procesamiento de lenguaje natural, visión computacional, interacción por voz— para acompañar de forma integral a estudiantes y profesores en sus procesos diarios.
La idea, de acuerdo con Quintero, es que NAIA funcione como un sistema versátil con cinco roles principales: investigador, recepcionista, entrenador de habilidades, asistente personal y guía universitario.
La idea, de acuerdo con Quintero, es que NAIA funcione como un sistema versátil con cinco roles principales: investigador, recepcionista, entrenador de habilidades, asistente personal y guía universitario.
"Puede ayudara a mitigar el estrés y sobrecarga de trabajo que a menudo enfrentan los estudiantes universitarios, al proporcionarles diversas funcionalidades diseñadas para optimizar la productividad y mejorar la calidad de vida académica."
La personalización juega un papel clave en NAIA, ya que permite que sus interacciones sean adaptadas a las preferencias individuales de cada usuario. De acuerdo con el docente, a través del aprendizaje continuo, NAIA puede ajustar sus respuestas y recomendaciones basándose en las interacciones previas con cada usuario, mejorando así la calidad del servicio y la experiencia de uso.
Aunque el asistente aún se encuentra en construcción, el diseño contempla funcionalidades como agendamiento automático de actividades, redacción de correos, recordatorios de entrega, respuestas automatizadas a dudas frecuentes y recomendaciones de contenidos académicos. NAIA inició su desarrollo este año a través de un equipo multidisciplinario conformado por los desarrolladores Adrián Pabón, Kenneth Barrios y Samuel Solano; los profesores Guisselle García, Jaider Vega y Carlos Javier Velázquez, especialistas en procesos académicos y administrativos, junto con psicólogos y personal de DirTIC.
Por otra parte, el proyecto AIRA (Asistente Inteligente Robótico para la Autonomía), liderado por el profesor Javier Sanjuan Decaro, del Departamento de Ingeniería Mecánica, trabaja en el diseño y desarrollo de un brazo robótico montado sobre sillas de ruedas eléctricas, pensado para personas con movilidad reducida.
El dispositivo, en su versión inicial, integrará visión artificial, sensores, motores y algoritmos de control para que el usuario pueda interactuar con su entorno mediante comandos digitales sencillos. Por ejemplo, seleccionar un objeto en pantalla y recibirlo de forma automática mediante el brazo robótico.
"Nuestro objetivo es no solo mejorar la autonomía, si no también elevar la calidad de vida y bienestar emocional de los usuarios."
Javier Sanjuan Decaro
La inspiración para AIRA nació durante su doctorado en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, donde trabajó en el laboratorio de biorobótica. Aprendió sobre la construcción y mejora de dispositivos robóticos, descubriendo los desafíos y oportunidades en este campo. "Decidí continuar con mi línea de investigación y plantear un proyecto que mejorara las capacidades de estos dispositivos, pero construido aquí en Colombia", agrega.
El equipo de investigación busca “no solo mejorar la autonomía, sino también elevar la calidad de vida y el bienestar emocional de los usuarios”. El prototipo funcional podría sentar las bases para una nueva línea de investigación en robótica asistencial desde Uninorte.
Junto a Javier Sanjuan, el grupo incluye a profesores especialistas como la Dra. Rita Peña-Baena-Niebles, experta en ingeniería industrial; la Dra. Ena Bula Oyola, especialista en Tecnologías para la Salud y el Bienestar; la Dra. Paola Harris Bonet, quien aporta su conocimiento en diseño y gestión de proyectos industriales; y el Dr. Pedro Javier Villalba Amaris, en el campo de la ingeniería biomédica.
Junto a Javier Sanjuan, el grupo incluye a profesores especialistas como la Dra. Rita Peña-Baena-Niebles, experta en ingeniería industrial; la Dra. Ena Bula Oyola, especialista en Tecnologías para la Salud y el Bienestar; la Dra. Paola Harris Bonet, quien aporta su conocimiento en diseño y gestión de proyectos industriales; y el Dr. Pedro Javier Villalba Amaris, en el campo de la ingeniería biomédica.
Finalmente, LucIA, la tutora académica virtual desarrollada por la Dirección de Tecnología Informática y Comunicaciones (DirTIC) y el Centro para la Excelencia Docente (CEDU), representa un esfuerzo por extender el acompañamiento académico más allá del aula. LucIA es una asistente conversacional basada en inteligencia artificial, diseñada para atender dudas frecuentes de estudiantes, brindar orientación sobre temas académicos y administrativos, y ofrecer soporte asincrónico a toda hora.
Carlos Martínez, jefe de innovación de DirTIC y líder del proyecto, señala que “la inteligencia artificial no es el futuro, es el presente. Hoy la tecnología está transformando la manera en que estudiantes y profesores interactúan con el conocimiento”. LucIA, opera en pruebas controladas, y su desarrollo se complementa con programas de formación docente en IA ética y uso de asistentes personalizados para clases específicas.
El principal objetivo de su primera versión es brindar a los estudiantes acceso a la herramienta en cualquier momento del día, proporcionándoles respuestas personalizadas directamente relacionadas con los contenidos de sus cursos. Cada docente será responsable de proporcionarle información a LucIA, alimentándola con los contenidos específicos de su materia, lo que asegura que las respuestas sean relevantes y precisas.
Carlos Martínez, jefe de innovación de DirTIC y líder del proyecto, señala que “la inteligencia artificial no es el futuro, es el presente. Hoy la tecnología está transformando la manera en que estudiantes y profesores interactúan con el conocimiento”. LucIA, opera en pruebas controladas, y su desarrollo se complementa con programas de formación docente en IA ética y uso de asistentes personalizados para clases específicas.
El principal objetivo de su primera versión es brindar a los estudiantes acceso a la herramienta en cualquier momento del día, proporcionándoles respuestas personalizadas directamente relacionadas con los contenidos de sus cursos. Cada docente será responsable de proporcionarle información a LucIA, alimentándola con los contenidos específicos de su materia, lo que asegura que las respuestas sean relevantes y precisas.
La versión final de LucIA se proyecta con nuevas funcionalidades, entre ellas la creación de múltiples asistentes personalizados para cada usuario. Además, también estará disponible para colaboradores administrativos y se incorporarán diferentes modelos de IA, como los de Google y Anthropic, para mejorar la experiencia.
"Queremos que cada persona en la Universidad pueda crear sus propios asistentes y compartirlos. La idea es que LucIA se convierta en una plataforma de colaboración, donde todos podamos aprender unos de otros"
Carlos Martínez
Aunque cada uno de estos proyectos responde a una problemática distinta, el conjunto revela una tendencia clara: la incorporación de la inteligencia artificial en Uninorte se hace con intencionalidad, sensibilidad y visión institucional. Los desarrollos no son productos cerrados ni soluciones importadas, sino procesos abiertos que se construyen desde la investigación aplicada, la colaboración entre disciplinas y el reconocimiento del contexto universitario caribeño.
En todos los casos, el foco está en poner la tecnología al servicio del bienestar: prevenir la deserción, mejorar la accesibilidad, potenciar el aprendizaje autónomo y facilitar la vida cotidiana en el entorno académico. Es una forma de trabajar con las máquinas, sí, pero sobre todo de pensar en las personas que harán uso de ellas.
En todos los casos, el foco está en poner la tecnología al servicio del bienestar: prevenir la deserción, mejorar la accesibilidad, potenciar el aprendizaje autónomo y facilitar la vida cotidiana en el entorno académico. Es una forma de trabajar con las máquinas, sí, pero sobre todo de pensar en las personas que harán uso de ellas.
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